Articulo Rizado Padovano

ARTICULO SOBRE EL CANARIO RIZADO PADOVANO

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA PÁJAROS

ARTICULO I

Hace algunos años, estábamos a finales de Julio, no recuerdo exactamente como fue, pero fue con una pareja de Fiorinos, después de la puesta, cuando estaban ya acabando  la incubación. No se como paso, (tenía la jaula puesta en lo más alto de una esquina de la habitación) y  nacieron  tres pollos que fueron alimentados al menos durante siete días (no me di cuenta de que habían nacido) con sólo alpiste y pasta seca. Este ejemplo nos dice bastante de la dureza de algunas razas de canarios rizados. El régimen alimenticio que actualmente utilizo, como se podrá ver, no es tan distinto del utilizado en otras tantas razas de canarios.
 
De Octubre a Enero

Suministro una mixtura ligera de semillas de una marca acreditada, compuesta por: 80% alpiste, 10% negrillo y 10% lino. La calidad de estas semillas debe de ser excelente. Siempre a su disposición pasta seca rica en proteínas y por sí se manifiesta algún problema digestivo, agrego un poco de harina amarilla.

Cada siete o diez días (si no me falla la memoria) añado una cucharada de café con semilla de la salud,  por cabeza. Por otra parte también suministro cada semana un trozo de manzana por cabeza.

Aunque éste es considerado “período de reposo”  hay que tener presente que estamos en la estación fría y que disponen de pocas horas de luz, por lo que les impongo una alimentación adecuadamente sustanciosa. Para el invierno esto es todo, pero quiero recordar que muchos criadores durante los meses de invierno utilizan una alimentación más sobria: solamente alpiste de la mejor calidad y pasta con bajo valor proteico.

De Febrero a Julio

Siempre la misma mixtura, con la adición semanal de semilla de la salud y también una cucharada de café con semilla de avena. Pasta seca sin el añadido de la harina de maíz.

Para la cría de la nidada, uso la misma pasta agregando huevo duro en proporción de 1/100g.

Humedecido con agua q.b. Con los pequeños, en los días en los que no les suministro huevo duro, humedezco simplemente la pasta con lo que encuentro en el frigorífico (recocido, yogur, zumo de fruta o muy raramente alguna verdura).

Con este ritmo con el huevo duro, acaso añado también en días alternos si todo va bien, semilla germinada. Junto a esto, añado manzana, que es el mejor modo a mi forma de ver para hacer que los jóvenes se inicien a comer solos y puedan superar mejor los difíciles primeros días de la separación. A la vuelta de una semana, con los pájaros nuevos ya en la voladera, les pongo yema de huevo mezclada moderadamente con Transivit (vitamina en polvo).

De Agosto a Septiembre/Octubre

Solo mixtura sin agregar nada más, pasta generalmente seca, nada de huevo, raramente semilla germinada, bastante fruta y verdura, sobre todo calabaza y pepino. En este periodo de muda, ayudo al animal con un complejo vitamínico y aminoácido disuelto en el agua. Exclusivamente arena silícea y hueso de sepia siempre a su disposición. Este es el método que yo utilizo y aunque  siempre estoy abierto para intentar mejorarlo, la verdad es que los cambios no siempre son positivos. Maneras válidas para criar, son las que nosotros veamos mejor, buscando y descubriendo lo que sea mejor para nuestros canarios, considerando también el clima en el que vivimos, sobre todo durante el invierno. El canario que pasa el invierno en Liguria, en Sicilia, en el Sur de Italia (clima suave), no debe ser alimentado de la misma forma que el canario que pasa el invierno en Bolzano o en otra ciudad del Norte. Pero esta es solo mi opinión que aquí he querido dejar.

ARTICULO II

Hasta la cosa más humilde  tiene su propio aniversario. Domingo, 14 de noviembre de 1993. Diez años de satisfacciones en el Club de Criadores del  Padovano (o Paduano), Club Goffered.

Me desplacé  a Padova, en compañía de mi hermano, para conocer con mis propios ojos la raza  y allí coincidimos con Ermanno Galione, uno de los asociados y fundadores del club.

Se trataba de  un juez ciertamente estricto, de carácter no demasiado fácil de entender, pero que a pesar de todo me aguantó como amigo con muchísima paciencia.

En su día nació una amistad y una colaboración que siempre perdurarán. Después de 10 de actividad del club, desearía modestamente, hacer mención de una persona que ha dado todo por mejorar la raza del Padovano. Con mucha inteligencia, con mucho sacrificio, y también con algún disgusto que otro, pero con un único pensamiento, el Padovano como canario. Me gustaría hacer una reseña a dos asuntos, exposiciones  y tamaños, de lo que en los últimos años mucho se ha hablado y discutido.

Sus encuentros los mantenía con varios entendidos, creando afortunadamente un espacio de discusión y objeciones, necesarios para fijar un objetivo común.

El Padovano, como Indro Montanelli apuntaba  en un artículo suyo, es mucho más que un canario.

El Club Goffered criador del padovano, sobre todo en los primeros años de su nacimiento, de igual forma gracias al esfuerzo de Ermanno (ahora de luto en su recuerdo), ha dedicado mucho compromiso y muchas reflexiones sobre el tema, muchos sondeos, y en esta ocasión ha lanzado la alarma de lo que realmente esta sucediendo.

Galione cuidó la raza con franqueza, teniendo en cuenta lo expuesto en otros períodos, según me explicaba pacientemente, para no perder la vista atrás, eso le parecía importante, no perder la vista atrás.

    Sus deseos me tranquilizan aún, desde donde quiera que él esté, le continuarán leyendo, pero no quiero parecer demasiado sentimental al recordarlo.

    Su club, guardará como un tesoro de mucho valor todas sus indicaciones, estarán a buen recaudo. Indudablemente.

En el verano del 93, su club ya intuía lo que sucedía, y lo atestiguo. La longitud de la raza, una de sus principales características se estaba perdiendo, lentamente es cierto, pero de forma irremediable iba disminuyendo.

Recuerdo ya, a partir de cierto año, el anillamiento con un tipo de anillas B (los de tipo C, recordando  y haciendo uso de mi memoria, serían hoy día demasiado grandes para el Padovano actual, y ello seria una incitación de los criadores sin escrúpulos), y si todo sigue así, el riesgo para su estándar  está asegurado, por desgracia.

Nadie se olvida de él, podemos estar seguros que el Padovano volverá a buscar sus  propios orígenes, su longitud adecuada, por su propia supervivencia (incidiremos en ello después), puesto que siempre fue un canario hermoso.

No sólo su medida ideal, sino su presentación en su conjunto, con el resultado de tener un canario  más similar al rizado del  norte,  para no olvidar su talla de en tiempos pasados.

    Volviendo atrás, antes de continuar, explico que en los últimos tiempos según los criterios de enjuiciamiento, su longitud perfecta era de 18 o 19 centímetros.

Independientemente de su longitud y de su postura, resistiéndonos a aquellos criadores de “del norte”, la raza que más se le parece, debe conseguirse más cuantía y longitud de plumaje, tanto es así que, en su defecto, parecerá más grande.

Naturalmente a ello, contribuye en buena medida, el collar, el abdomen emplumado, y una culata abundante, pero también el contraste entre los diversos rizos, más desarrollados en número que en  su "oponente".

Por el propio bien, se entiende como algo lógico,  tomar la deferencia sobre la verdad y poseer la longitud fijada de 18-19 centímetros, razonando, que en el ejemplar novel no llegue a los 19 CMS propios de un adulto macho, de clase B (la C.O.M no considera esta clase, de antemano).

Ello conlleva que una talla de 17,5 CMS, según las normas de ornitología internacional, se pueda considerar como estándar. En tal caso, la propia sensibilidad del juez y su experiencia, serviría para establecer si tal longitud puede recibir un punto de penalización, independientemente de la forma del ejemplar.

El canario novel sujeto a la longitud estándar, podrá recibir penalizaciones de un punto o dos, si tiene plumaje descompuesto en la cabeza y el moño, sirviendo como argumento al juez como una longitud mayor, llegando al límite de otras razas (según criadores  de París, NDR).

En cualquier caso, uno mismo hubiera preferido que la longitud se estableciera en 19 CMS, pero mi opinión sólo es una más), pero como se deducirá, entre el  dicho y el hecho, puede haber mucha distancia.

El estándar no puede ser completamente estricto, debe dejar un pequeño margen para las propias interpretaciones de cada uno, a las sugerencias de muchos que demandan otra talla, pero el grupo de jueces suponen tus defectos pero no los suyos.

No se entiende  que la cabeza pueda estar – en el consorte -  con una anchura máxima; el moño es similar al de un Crest, simétrico, hasta caer por detrás del canalón y los ojos, y esto, reduzca la longitud.

Es posible obtener buenos ejemplares a partir de los 16 centímetros inclusive. Lo importante es que haya buen entendimiento entre criadores y jueces.

Pero desgraciadamente los criterios de los jueces sobre este punto carecen de comprensión.

Es enigmático como las colas, algo no exageradamente importante pueda y deba tener un plumaje simétrico, siendo más trascendental el plumaje de gallo en el arranque de la misma.

No intento desafiar a nadie y Ermanno pensaba puntualmente igual, que el Padovano debe de tener una dimensión,  pero que me mantendría firme en mi manera de pensar, sobre el estándar de la CNT: 18-19 centímetros. Incluso se podría llegar a los 19 centímetros.

La talla no debe ser un impedimento para conseguir estandarizar la bonita raza.

Muchos de los criadores, solo les importa la longitud, cuando se convendría de considerar de la misma manera la anchura o el volumen del canario.

Apenas a modo de ejemplo, modelos a partir de 19 centímetros fueron expuestos, con dos rizadas pequeñas de los flancos, dos exilios del spalline, con penalizaciones a los dos curlings, vendría también penalizada su exposición, puesto que la longitud es ciertamente adecuada pero no su volumen corporal.

Si la memoria no me falla, hace muchos años fue sugerido a los criadores de esta raza para no rebajar de los 19 centímetros.

Fatídico, como vaticinaron  los primeros criadores del Padovano, puesto que esto habría implicado un plumaje ciertamente desordenado y el empeoramiento consiguiente de los rizos.

A partir de años noventa surge el problema opuesto y esto es algo indiscutible.

Se llego a exponer, que la extensión del pájaro dependía de la  región que visitáramos.

Y esto es una circunstancia, desafortunadamente, variable por el mérito o culpabilidad (depende de los casos) también de nosotros, los criadores.

En  Padova y en el Triveneto, tierra donde de donde es originario el Padovano, los criadores – como en el resto de sitios – sugieren  siempre a  este club, Goffered, la recuperación del volumen del animal, pero en otras zonas de Italia esto no puede aplicarse. En Lombarda sin ir más lejos he visto a ejemplares que tenían  del Padovano original en verdad muy poco.

Siento apuntar esto.

Debemos más ser objetivos. Muchos – incluido nosotros, los criadores – no tenemos  capacidad para libertarnos del defecto del pesimismo, tenemos el defecto  de ser implacables con los defectos de los demás  y extremadamente indulgentes con los nuestros.

             La crianza del Padovano no tiene necesidad de ponerse en tela de juicio.

    Debemos de tener en cuenta las opiniones en contra, como  la vida misma, saber perder y hacer propósito de enmienda, como dijeron el gato Silvestro y los casos de Caterina (explicados a los chavales en los colegios). Uno debe saber encajar las quejas cuando menos lo espere, porque así un día cualquiera estará en condiciones de encajar los cumplidos.

     ¿Qué hacer por lo tanto? ¿Que puedo decir?. No lo sé, créanme. ¿Aconsejarles?. Prefiero que no. Pero intentaré darles una opinión, una simple opinión.

El hecho es que, y suele darse a menudo, el tipo Padovano “pequeño” gana a las variedades mayores, y no debería ser así. El Padovano tiene su estándar, pero me refiero a los documentos de F.O.I y el  estándar de la misma, los criterios de juicio, que cada criador, y juez deberían respetar.

Mi hermano y yo, conservadores del legado  de Ermanno,  intentamos siempre buscar sustentos para una conservación adecuada, pero a veces no es posible unificar criterios. En estos casos preferimos dejar una puerta abierta a otras opiniones.

Galione – dijo – "El Padovano debe conservarse como siempre fue, sin necesidad de tener que recordarlo constantemente".

Además la presencia de un tamaño estándar facilitaría  el control de ejemplares idóneos, y simultáneamente  de ejemplares que no son como deberían ser, con relación a sus progenitores, creando líneas de ejemplares aptos para la reproducción.

Y  de este trabajo mediante esta línea selectiva se obtendría una continuación de muchos de los miembros del Ns. Club (hablo por lo menos sobre todos esos criadores a que conozco personalmente).Y no son pocos.

"Padovano seguro Minimus" como los definen, teniendo una talla menor son más fáciles para reproducir. Pero las razones de su incremento están claras:

Las cosas por ser más simples  no son  siempre mejores.

Eternamente militará la misma controversia: A partir de 18 – 19 centímetros, o no.

No son bien acogidos, es verdad: pero existen, de tamaño grande y pequeño, es una realidad. En otras épocas tuvieron  inclusive ciertos problemas con su plumaje, no  por falta de información, sino porque  la crianza siempre da alguna sorpresa.

Personalmente cuando me encuentro con alguna característica nueva, no permito que quede en el olvido.

Ahora estamos en verano, época de muda y de holguras: época de vacaciones y distracciones, de no cuidarnos en exceso…  Pero el otoño vendrá, la estación de las “castañas”, de las carnes asadas, de concursos y  exposiciones, pero eso sí,  con la falta de información de siempre.
Persevero, animado, para que se subsane.

ARTICULO III

Noviembre. Era una mañana de domingo muy fría de hace trece años, cuando de buena hora, mi hermano Mario y yo, sobre un viejo, maltrecho e incomodo Opel, partimos hacia Padova. Destino el recinto ferial. A las 8,30 se abrían las puertas de la exposición de los rizados.

Era nuestra intención adquirir algún buen Padovano, porque en Brianza era prácticamente imposible: precios fuera de una lógica de mercado, disponibilidad escasa o nula, mediocre calidad en los sujetos puestos a la venta. Objetivamente nos encontrábamos con gran cantidad de problemas. Existía un régimen de monopolio a favor de unos pocos criadores.

En Padova al contrario… una increíble disponibilidad de Padovanos, óptimos sujetos en venta,  precios equilibrados y de todas formas directamente proporcionados  a la calidad del canario. Otro mundo. Tres horas de viaje eran suficientes para emerger en otra realidad; desde nuestra ciudad hasta aquí.

En la muestra un equipo de cabeza lisa digno de elogio, fue descalificado por un solo sujeto que tenía una uña rota. (Recuerdo que desde hacía unos pocos años había entrado en vigor esta injusta norma, que nosotros desde nuestras posibilidades, estuvimos intentando anular).

Como a menudo, desgraciadamente pasa, al no ser un equipo vencedor (aunque sin lugar a dudas estaba en disposición de serlo), no era objeto de mucha consideración, ni de mucha atención por parte de los visitantes, que preferían mirar los equipos vencedores, y esto en una exposición especialista no es muy…

Cómplice también, era la ubicación poco acertada; aquel equipo pasaba, repito, casi inadvertido para la mayor parte de los criadores. Pero no para mi hermano, que viendo esos excelentes canarios me aviso rápidamente y estuvimos pendientes de ellos.

Compramos dos canarios, en cuanto a los otros dos, el propietario, que resulto ser posteriormente uno más de los buenos criadores de la zona, se los quedo para él.

Eran dos hembras amarillas que junto a dos machos que teníamos en el criadero, al año siguiente nos permitió obtener, no sin algo de suerte, indispensable en estos casos, no solo muchas crías, sino además de una calidad excelente, tanto moñas como cabezas lisas, algo que parece difícil de creer. Esto lo sigo recordando a pesar de los años.

Esto comenzó en nuestro criadero de Padovanos aquel frío domingo de otoño y desde entonces hasta hoy, nuestra línea de Padovanos amarillos, viene de aquellas hembras consort, que mientras estuvieron en el criadero, (tres años) sacaron óptimas crías a pleno ritmo, todas y los tres años. Increíble. Los Padovanos que habíamos logrado años atrás, canarios imperiosos, elegantes, en una palabra estupendos, los exponíamos en la muestra  de nuestra asociación (la entonces Corona Ferra hoy A.O.M. di Monza) en la que en esos años también exponían algunos criadores de Bérgamo.

Habíamos encontrado los canarios que queríamos para nosotros. Muchos criadores decían exagerando, que estos canarios eran un punto de llegada y no de partida por la experiencia que tenían con otras razas más simples; pero esto no era así. Criar Padovanos no es tan fácil como Norte o Fiorinos, esto es verdad, pero si lo es más que criar Parisinos o AGI (rizado gigante italiano).

Los primeros años sin embargo, fueron simplemente desastrosos, sobre todo por la escasa calidad de los sujetos que lográbamos adquirir en la zona. Esto antes de ir a Padova.

En 1993  el club de la ciudad de Padova y el nuestro se unieron por primera vez y la distancia de años despareció, haciéndonos posible tener acceso a una buena selección de campeones.

Pudimos contar con muchos expertos criadores que nos enseñaron muchas cosas sobre la selección y cría de estos canarios y para nosotros al principio fue una gran ayuda.

Bado, Beccaro, Galione, Gomiero, Ventura, muchos de estos criadores que nos llevaban años, siguen estando en la brecha, otros han dejado la cría, pero su colaboración con nosotros fue determinante. No podemos olvidarlos, hablando de nosotros como criadores y de nuestros Padovanos.

    Criábamos con parejas fijas, en la práctica para los canarios rizados 12-15 parejas todos los años.

Formábamos las parejas a finales de Febrero porque para la mitad de Julio debíamos haber terminado las puestas. Habíamos constatado que con estos canarios, el alargarse en las puestas era contraproducente. Jóvenes que nacían en Agosto, para Noviembre no habían acabado la muda, con todo lo que esto conlleva.

Observábamos siempre y dábamos una grandísima importancia a la composición de la pareja, a la talla, cabeza, cuello y collarín. En otros defectos del plumaje, flancos débiles, hombreras insuficientes o incompletas, jabot no propio en abanico abierto, podemos pasar la mano porque sabemos perfectamente que estos defectos son fácilmente corregibles, pero canarios con cabeza pequeña, nerviosos, corona insuficiente, son en los jóvenes defectos casi imposibles de corregir, como imposible es que de una pareja de Padovanos de pequeña talla, nazcan crías grandes.

Sobre la talla actual del Padovano, sabemos que habría mucho que escribir, muchas consideraciones que hacer, mucha la problemática a tocar, aunque esto lo veremos en otra ocasión. Volviendo sobre la cabeza pequeña, ¿como pensamos obtener una buena corona o cabeza lisa de un cráneo pequeño y estrecho? Es necesario contar con una buena base de apoyo. En el caso de tener cabeza grande, generosa, redonda, no desdeñamos de meter una pareja aunque los dos sean de cabeza lisa. Sin ningún problema. Muchos defectos de los consorts, son fácilmente corregibles acoplándolos entre ellos y no con coronas, pero esta es solo nuestra experiencia.

En lo tocante al collarín, no acoplamos  dos sujetos que lo tengan, acoplamos un sujeto de gran collarín con uno que no lo tenga o sea parcial o incompleto.

Si no hacemos esto obtendremos collarines demasiado altos, voluminosos que perjudicarán el jabot  y el cuello del sujeto.

Sucede a menudo que un Padovano provisto de un óptimo collar delantero que tirando alguna pluma superior del jabot provoca la creación de un pequeño agujero en la parte central del mismo. El famoso hueco alto del jabot.

Es un efecto colateral provocado al collarín, pero para nada grave. No debemos asustarnos por esto, continuaremos criando noveles de estas características.

Para lo demás, lo acostumbrado, los usuales acoplamientos por compensación, aún cuando siempre es mejor poner a criar dos sujetos óptimos.

Vale también para el Padovano el acoplamiento de nevados por intensos, aunque para estos canarios hablar de intensos sea también decir plumaje apretado, corto.

En esta raza particularmente, los canarios válidos para la reproducción , no siempre lo son para los concursos, ya por la cuestión del collarín ( con la vigente normativa, un Padovano desprovisto de collarín no puede obtener más de 89 puntos) ya por el plumaje (nevado), que siempre impiden que estos canarios venzan, ya porque los canarios con una hombrera escasa o mala (obviamente no son de concurso) o bien con otros defectos similares en el plumaje; pero si tienen una talla óptima o una buena cabeza y cuello, frecuente y justamente se utilizarán en nuestro aviario para la reproducción.

La experiencia nos ha enseñado que es más fácil corregir los defectos del plumaje, meter collar a los Padovanos que no lo tienen, corregir los hombros, arreglar el abdomen, que eliminar los defectos de cabeza y cuello.

En conclusión, los Padovanos destinados a los concursos, son una cosa y los destinados a la reproducción son otra.

Esto es una práctica que vale para muchas razas, es cierto, pero sobre todo, para el Padovano.

Para el resto, las notas de selección son las mismas, (no es que yo lo diga) cito al Sr. Ronco, sobre Alcedo, Marzo 2002 para sus Crest, aunque no es el caso reproducir aquí todo el artículo.

Todos los criadores procuramos echar cada año las mejores parejas, con la firme convicción de obtener de ellas los mejores noveles. Todo esto es lo normal, pero no siempre es así, no podemos olvidar, en efecto, que la naturaleza al fin, sigue pautas que desconciertan a la ciencia.

De una pareja de bellos canarios, de hecho podemos obtener canarios feos, malos, pero de una pareja de malos canarios nunca obtendremos buenos ejemplares… esto es un hecho.

En la raza pesada (AGI, Parisino, Padovano) los machos adultos, dan más seguridad de fecundación, que los jóvenes, y también por esta razón en la cría, si el pájaro lo merece, usamos sujetos de más años, teniendo la precaución de no alargarles demasiado la cría, sobre todo a los más viejos, para no fatigarlos excesivamente.

Damos todas las vueltas posibles para no recurrir a las nodrizas, aunque no hay que descuidarse y echarlas en el olvido, un buen criador de Padovanos debe siempre tenerlas a punto por si acaso.

No todas las hembras, sobre todo aquellas más grandes, crían a la prole. Pero para esto cada uno ha de hacer sus propias pruebas porque la experiencia de cada uno es mejor que lo que nos puedan decir.

Un truco: cuando tenemos un joven corona, provisto incluso de collar posterior (cosa que me parece verdaderamente difícil) para evitar que durante la fase de muda, creciendo, vaya a interferir, rompiendo la parte posterior de la corona (la pluma del collar aumenta su largura creciendo y la de la corona bajando) y todo esto en poco espacio, cortaremos a finales de Julio la pluma del collar, para permitir a la corona que se desarrolle regularmente.

Una vez completada la corona, las plumas posteriores del collar crecerán y ya no obstaculizaran la corona. Es una buena cosa para desarrollar estas dos características en dos fases diferentes.

Cierto es que si los collarines fuesen exactamente como están previstos en el standard de la raza esta treta no nos serviría. Pero desgraciadamente el estado actual de los collarines no es este, por lo que nos vemos forzados a hacer virtud de necesidad.

Hasta terminada la muda, difícilmente se podrá saber qué noveles serán buenos y cuales no, esto desgraciadamente es así para todas las razas de rizados. Un canario maravilloso en Julio, a menudo en Noviembre ya no lo es tanto. Por esta razón,  elegimos y separamos de a dos en jaulas de 60 cm. a los jóvenes destinados a los concursos, una vez terminada la muda.

Hasta entonces todos hacen la muda en la voladera poniéndoles baño cada 2 semanas, en el cual disuelvo un podo de vinagre o una pizca de bicarbonato de sodio.

Una última cuestión, la presunta dificultad en la cría de rizados, ahuyenta a los jóvenes criadores siendo esto, un mito a romper, porque la cosa no es así. Razas como el Fiorino, el rizado del norte, el rizado del sur e incluso el Gibber, son muy prolíficos. Los Padovanos, no son difíciles de criar, excepto algunas parejas como ya he descrito antes, ellos crían toda su prole, no dan problemas en su cría porque son robustos y duros, el precio de un buen Padovano no supera el de un buen canario de color. Hagamos también por derribar este mito. Si nos decidimos a criar rizados, no tendremos mayores problemas.

 

AUTOR GIUSEPPE VALENDINO

 
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